viernes, 13 de noviembre de 2009

Ojos que sienten



La otra noche viví una experiencia única e impresionante. Asistí a una cena a ciegas de la fundación “Ojos que Sienten” y quede trastornada. En esta cena, todo es a oscuras, no se ve nada, los meseros son ciegos y este evento está hecho para recaudar dinero para ayudar a la fundación “Ojos que Sienten”, esta fundación tiene la finalidad de mejorar la interactividad entre ciegos y su comunidad, aquí les ayudan a desarrollarse para que puedan vivir su vida lo más normal posible, y en algunos casos, hasta se pueden hacer operaciones para regresarles la vista a estas personas, que son realmente encantadoras.


Al inicio hay un coctel, luego entras al restaurante Le Bouchon guiado por un mesero ciego y llegas hasta tu mesa. No ves nada, estas con gente que no conoces y no puedes reconocerlos, hay comida enfrente de ti que no puedes criticar con la vista, no sabes que pasa a tú alrededor y estás rodeado por sonidos y olores. Conversé con extraños, comí comida que no sabía que era y me divertí a más no poder. Los meseros fueron estupendos y muy atentos, aunque no te podían ver, no he conocido un personal más eficiente.


Al acabar la cena, me sentí tan suertuda de poder ver y de no vivir toda mi vida a obscuras, por eso quiero ayudar en lo más posible a esta fundación, para que los que no tengan tanta suerte como tú o yo, puedan algún día vivir su vida al igual que todos. La cena fue deliciosa y los meseros maravillosos. A obscuras se realizan actividades y yo aprendí mucho, cosas que no sabía que yo no sabía.


Quedé maravillada con todo de esa noche. Esta experiencia me abrió los ojos y me enseño cuanto se puede hacer con tan poco, me enseño que todos somos iguales y que siempre van a haber cosas de nuestra vida que no vayan exacto como queremos, pero tenemos que apreciar las cosas buenas y darnos cuenta de lo que la vida si nos ha dado y ser agradecidos.


Quiero agradecerles a todos y todas las personas que ayudan y son parte de esta fundación, es impresionante como una simple cena puede marcar tu vida permanentemente.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Y tú ¿qué lees cuando lees?


Viajando de página en página he encontrado un mundo diferente, uno que yo ya conocía hace tiempo, pero no lo había visitado tan frecuentemente como en estas vacaciones de verano. Para cada persona hay un mundo imaginario y su pasaporte es un libro.


Soy una aficionada a la lectura y a la literatura, al igual que la escritura y en este viaje a mí querido Miami fui sumergiéndome más y más en el maravilloso mundo de los libros.


Pasando horas increíbles en tiendas como Borders, Barns & Nobles y Books & Books, encontré libros estupendos en los que me perdía completamente por mucho tiempo, terminándolos en dos días o menos. Me volvía los personajes de estas historias de fantasía, viajaba a lugares exóticos y surales, conocía a gente que nunca conoceré en la vida real y viví experiencias que dudo olvidar.


Me di cuenta de la gran cantidad de grandes escritores que hay en el mundo y de cuántos libros e historias hay por leer, seguramente pensar en leer horas infinitas suena como una fatiga, pero no para mi, saber que nunca podre leer lo suficiente me hace sonreír, porque aunque lea toda mi vida (algo que me gustaría) no podre gozar de todos los libros, pero sí de muchos.

En cada libro que leí, encontré palabras ocultas y sentimientos perdidos entre oraciones y letras, y esto me hizo realizar que es en realidad un buen libro y un buen escritor. Mientras más leí más refinado se volvió mi gusto y más difícil era que un libro pasara mis expectativas pero siempre tuve en mente que cada escritor tiene su forma de expresar lo que siente en papel y aunque a mí no me haya gustado, hay a millones de personas a las que sí.


He intentado no juzgar un libro por su portada, ni a un escritor por solo uno de sus libros, pero me resulta difícil y me asusta pensar en lo fácil que la gente critica, ya que yo quiero ser escritora famosa cuando crezca y obviamente habrá gente a la que no le guste lo que escribo, pero sigo leyendo libros de los que nunca había escuchado de y escritores que no han sido exitosos y siempre me encuentro con uno que otro libro que me enseña algo o que me deja un gran sabor en boca.

Claro que había momentos en los que arranque mis ojos del papel de algún nuevo libro que se apoderaba de mí en ese momento y contemple Miami, sus playas, sus restaurantes, sus tiendas (de libros), su gente y sus atardeceres. Miami es un lugar que lo tiene todo, y lo tiene hecho a la perfección, no hay lugar como Miami.

La gran mayoría de los libros que compré y leí en Miami son en inglés y la gran mayoría de esa mayoría es de fantasía. En español recomiendo mucho La Ciudad De Las Bestias, El Huracán Lleva Tu Nombre y Aventuras De La Niña Mala.


En inglés recomiendo: Vampire Diaries, The Host, House Of Night Series, Devine by Mistake, Vampire Academy Series y Daughters Of The Moon. Mi escritora favorita es la talentosa P.C. Cast, quien ha escrito mis libros favoritos.

La vida es un libro y aunque algunas historias se parezcan, tú, el autor y el lector, haces tu libro único.

lunes, 19 de octubre de 2009

Paseo por Arcos

Me encanta visitar lugares donde me dejo mimar, donde me permito malcriar mis sentidos paseándome por aquellos rincones donde me siento tratada como una princesa.

Hace poco regrese a uno de estos lugares; el centro comercial Arcos. Arcos se ha vuelto en el “place to be”… cafés, restaurantes, heladerías, cine, shopping, un paraíso para nosotros los jóvenes.

Hoy comí con Marco Beteta, el famoso crítico de gastronomía de la ciudad de México, en el restaurante Costa Guadiana, en Arcos. Marco sabe que siempre estar en la cresta de la ola es lo necesario para tener éxito y él me dijo mientras probábamos los deliciosos tacos de camarón, “Melanie, Quiero ofrecer buena comida, buen servicio y buenos precios sin ser extravagante.” Y después de largos meses de trabajo y esfuerzos, lo logró.

Siempre que llegamos a un restaurante tomamos todo por hecho, pensamos que la comida va a ser de nuestro agrado al igual que los precios, pero nada de esto es fácil para el restaurantero, ya que la gente exige excelencia en todos los niveles y son infinitos los detalles que hacen la perfección. La decoración de Costa Guadiana es seria, pero agradable, su personal complace pero no molesta ni interrumpe la plática (lo cual es bastante molesto) y la comida es simplemente extraordinaria.

Mientras disfrutaba las bellas pinturas y cuadros pintados por el mismo Marco Beteta, satisfacía todos mis sentidos con los tacos de chorizo albañil, llamados tacos de la casa. También probé los camarones al pibil con piña caliente y los tacos de cascara de papa, del los cuales me enamoré.
Marco Beteta es inquieto, buen crítico de gastronomía, genial pintor, maravilloso restaurantero y logra conjuntar todos sus talentos.

Arcos tiene casi de todo, espacios exóticos, diferentes y nuevos. Uno de ellos es el Café O2. Decidí visitarlo, dejando mi sentido del olfato guiarme hacia donde el delicioso aroma de pan recién horneado, café e incienso me sedujeron. Todos los antojos encuentran su lugar en este restaurante/bar/café que ofrece de todo. En el Café O2, el tiempo se detiene y logras llenarte de un placer muy simple y sencillo, mientras el incienso te relaja, la música te pone en un mood relax y la ensalada griega en una pita que probé afina estos momentos tan agradables que este espacio da.

Y a pesar de vivir en una ciudad tan agitada, podemos estar en paz en Café O2, ya que es un lugar que te hace sentir en casa, no importa cuando. México necesita más lugares como este, y cuando nosotros los jóvenes estamos apenas despertando al mundo de la gastronomía, buscamos constantemente un restaurante que vaya de acuerdo con nuestra forma de vivir y nuestros gustos.

No se tiene que tener un doctorado en gastronomía para poder apreciar el buen comer, solo sensibilidad y ganas de disfrutar la vida.