lunes, 26 de noviembre de 2012

Oaxaca, corazón cultural




Oaxaca es una mezcla enigmática de aromas, sabores y colores típicos mexicanos. Pasar un maravilloso fin de semana caminando por sus callejuelas y visitando sus bellas catedrales en un verdadero placer.
Estos días me hospedé en hotel Camino Real, que solía ser un antiguo monasterio. Este local es historia palpable en la cual te pierdes al recorrer sus jardines y pasadizos secretos. Aquí se vive una verdadera experiencia de oaxaqueña estando en el vibrante centro y corazón del pueblo. Caminando de aquí uno llega al famoso Mercado de Oaxaca.
El mercado es conocido nacionalmente por su tamaño y diversidad, siendo uno de los pocos que todavía mantiene de pie todas las viejas tradiciones del área. Aquí se puede gozar un exquisito mole negro que te dejará con ganas de comer, ver y conocer más de este estado.
La música y la gente te conduce hasta la Plaza Central, que se encuentra a pocos pasos del ruidoso mercado. En la plaza puedes verdaderamente entender porque Oaxaca tiene la fama de ser un lugar tradicional, novedoso y pragmático en su esencia. Hay bailes y espectáculos llenos de alegría y orgullo de parte de los oaxaqueños. Ellos son personas que siempre encuentran algo por que sonreír y nunca fallan en contagiar su cálida risa a los espectadores.
Oaxaca tiene una numerosa cantidad de catedrales e iglesias esparcidas en cada rincón y esquina. La mayoría son ostentosas, bañadas de pie a cabeza en oro, pero también hay algunas mas viejas y sencillas, que logran robarte el aliento sin igual. Es un estado muy espiritual, parecería ser que su gente se encuentra siempre en armonía.
Oaxaca también ofrece una gran variedad gastronómica, su gran variedad de condimentación, sazón y lo que se atribuye a cada región, como son los Tamales, el Pinole, el Tejate, el agua de Chilacayota, el Tasajo, los Huarachitos, las empanadas, el pan de sal, el quesillo Oaxaca, la Cecina, el pan de yema y siete diferentes tipos de mole. La tradición de comer variedades de insectos comenzó aquí y se sirven regularmente en todos los restaurantes. Se pueden degustar estas delicias en Casa Oaxaca, completando todo el recorrido de cosas que se deben de hacer.

Mitla, el centro arqueológico mas importante de la cultura Zapoteca, y Monte Albán, la antigua ciudad pluriétnica del área, se encuentran en esta zona. Ambos son lugares de los que no te puedes perder, siendo parte de la extensa cultura de esta bella ciudad y nuestro país. En estos sitios nunca falta que visitar o conocer, ofrecen la perfecta oportunidad de tomarse un paseo al pasado.
Los invito a que vengan a Oaxaca, el corazón cultural de México, donde las tradiciones y la historia viven entre nosotros.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Asia en crucero


Los cruceros navegan por los océanos del mundo, conectando a las personas con culturas y tierras distantes. Durante el trayecto, los pasajeros recopilamos recuerdos de experiencias únicas y escenarios espectaculares, además de obtener una comprensión más profunda de nuestro planeta. No solo emprendí hace un mes un viaje de aventura y nuevas experiencias, sino que uno de aprendizaje a la vez.
La aventura comenzó en Tokyo, el corazón Japón. Entre templos de miles de años y las calles mas modernas del mundo, como Ginza, uno se percata del ritmo de esta gran e impecable ciudad.
 Puedes despertarte a las seis de la mañana para ver a los luchadores de sumo entrenar, comer en un mercado típico enfrente a un antiguo templo con centenas de arcos rojos y acabar el día con una cena en el piso setenta de un lujoso hotel y restaurante de cinco estrellas.
 Nunca hay pausas en el movimiento de su gente y por doquier se hacen negocios y avances, pero la tradición y elegancia japonesa sigue muy presente. Su cultura de respeto y harmonía entre todos prevalece ante el caos y alboroto de una ciudad como esta.
Aquí abordamos el crucero Silvershadow de la compañía Silversea con rumbo a Hiroshima, una de las dos ciudades japonesas que fueron bombardeadas en la segunda guerra mundial.
 Desde la terraza de tu suite en el crucero puedes ver la desolación de una ciudad que fue completamente destruida y reconstruida. Aún quedan rastros de ruinas y existen muchos monumentos para conmemorar a los fallecidos en esa catástrofe.
Ahora el pequeño crucero se dirige a Corea como solo un día en altamar que te da la oportunidad de conocer todo lo que este barco tiene para ofrecerte. Restaurantes de la mas alta calidad, eventos de cualquier tipo, jacuzzis, albercas, conferencias, shows, casino y exposiciones de arte de Dalí y Picasso.
 Jeju, Corea
Llegamos a Jeju, una isla coreana con maravillas naturales y hechas por el ser humano. Jardines de miles de colores, templos de dos pisos con estatuas de Buddah de oro y monjes vestidos de rojo, largos puentes con diseño de dragones, formaciones de rocas negras y escondidas lagunas de agua cristalina son solo un vistazo a todo lo que hay aquí.
Luego de esta isla de ensueño, llegamos a Beijing, China; la potencia y el futuro del mundo. Comenzamos nuestro recorrido en por la muralla china que se extiende por montañas y valles hasta donde llega la vista. Una de la nuevas maravillas del mundo que si se merita ser llamada así. Te roba el aliento su dimensión y toda la historia escondida entre cada nicho y escalón.
En la ciudad te encuentras con altos edificios con pantallas luminosas y calles que pasan por encima unas de otras, pero en el centro de todo, la legendaria Ciudad Prohibida. Recorrerla tomas horas, y vale cada minuto. Construcciones masivas de infinita exquisitez y largos caminos con aire de realeza. Conoces donde vivían los emperadores, sus familias y sus geishas. Entrar ahí es regresar al pasado de este increíble país.
Shanghai es nuestro ultimo destino y aquí se queda el crucero una noche mas. Creí haber vivido la modernidad en su mas pura expresión en Japón, las antigüedades mas vivas en Korea y la cultura china en su cima en Beijing, pero no era así. Llegar a Shanghai fue llegar al futuro y pasado al mismo tiempo. Fácil era perderse entre los edificios mas altos del mundo y su parte vieja con pequeños arrojos y construcciones de techos rojos. Gente, gente y gente en todas partes, pero todos sonrientes y amables. Salir a comer en la noche en el piso mas alto del edificio mas alto del mundo, donde estas sobre las nubes y todo queda a tus pies es una experiencia inigualable. Debes conocer sus templos y sus centros de comercio y largas calles con pantallas publicitaras y sus museos. Regatear en sus mercados típicos con aroma a incienso y noodles también es parte de y es muy divertido.
Diciéndole adiós al amigable recepcionista del hotel Intercontinental donde nos hospedamos por unos días, nos dirigimos a la estación de tren en donde tomamos el Bullet Train, que es el mas rápido de mundo y nos deja en el aeropuerto, casi a las afueras de Shanghai, en ocho minutos. En el avión camino a casa, dejo mi mente regresar a las experiencias que acabo de vivir aun no las puedo creer. El oriente lejano es otro mundo, uno fascinante que te deja con ganas de mas.

viernes, 3 de agosto de 2012

La bellísima Atenas


Han pasado 138 años desde que el primer huésped se hospedó en el prestigioso Hotel Grand Bretagne y ha sido un éxito desde entonces. Ubicado en el centro político, económico, social y cultural del país, este hotel ofrece cercanía a la vida agitada de Atenas y una vista única al Partenón y al Parlamento Griego. Es el punto de inicio de todos los tours y visitas al centro histórico al igual que al más moderno, donde uno ve centros comerciales del mas alto nivel, boutiques, antros y restaurantes gourmet. Aquí me hospedo yo, 138 años después y encantad.
 Al adentrarte en las activas y calurosas calles de esta fascinante ciudad, uno viaja en el tiempo a la época dorada de la filosofía y la ciencia. Atenas es una de las ciudades mas antiguas del mundo y aquí se combina el presente con el pasado en una harmonía irrepetible. Es una ciudad en constante movimiento, en la cual te puedes perder en sus callejones y ruinas. Zonas peatonales desembocan en iglesias del antaño y mercados improvisados. Aquí uno aprende, se involucra, ama y crea.
Hay muchas cosas que ver y hacer en esta ciudad que por mas de 2500 años ha encantado a todos aquellos que desean conocer su historia y cultura. Para conocer la ciudad, además de visitar todo el centro histórico y cualquier sitio de cultura de Grecia, uno debe pasear por sus calles o la zona de Plaka, dejándose llevar por el ritmo de los acordeones y el rápido pasar de los coches. Toma una ruta distinta cada vez y piérdete para encontrar otro lugar vibrante y otra pieza de arte olvidada. Descubre cada callejón y rincón de la ciudad. Conoce a su gente y enamórate de sus sonrisas constantes. Ve a sus playas de pequeñas rocas y aguas transparentes. Prueba sus deliciosos gyros y excelentes vinos griegos.
La situación económica actual de Grecia, dramatizada por los medios, motiva a los griegos a seguir adelante y mostrarle al mundo esa luz que solo su bella Atenas tiene. Es una ciudad que cambia de día a noche y se reinventa con cada puesta de sol. Tiene un habiente activo y ambicioso que incita en los visitantes una sensación de progreso.
También se fomenta mucho la conciencia ambiental en Atenas de la cual el Hotel Grand Bretagne es un participante muy activo. Siendo parte de La Sociedad Corporativa de Responsabilidad Ambiental, este hotel crea productos reciclados como papel, plásticos y maquinaria electrónica desde el 2006. Se utiliza solo gas natural, pinturas que son solubles en agua y aparatos para limpieza biodegradables. Al igual existen conferencias que le dan a conocer a otros hoteles o lugares de Atenas la importancia de cuidar el medio ambiente, así creando un mundo mas verde poco a poco.
En solo un par de noches me he enamorado de esta vibrante ciudad, su historia y su cultura. Viendo el bellísimo Acrópolis enfrente a mi, me percato que hay tanto por hacer, por ver y por vivir… ¿y que mejor lugar para empezar que aquí, donde todo sucede y nada es imposible?

martes, 24 de abril de 2012

El sabor de Colombia

“Aquí no tenemos prisa”, dice con gran orgullo el taxista que nos lleva del aeropuerto al hotel Agua, donde nos vamos a hospedar por cuatro días. Al asomarme por la ventana me doy cuenta de la verdad en sus palabras. Las caras de los cartagenos son alegres y relajadas. Nadie corre ni se estresa o agita. Aquí la paz reina. En el casco antiguo, uno se deleita perdiéndose entre sus pequeñas calles. Todo está a dos cuadras de todo lo demás. Paseas para encontrarte con una hermosa y antigua catedral que mira hacia una pintoresca plaza repleta de vendedores ambulantes y aromas que provienen de las cocinas de sus casas o restaurantes. Sigues caminando un poco más y te topas con la muralla, la cual puedes recorrer y tener una maravillosa vista del mar, con sus playas de arena obscura y, a lo lejos, los edificios de la parte moderna de Cartagena de Indias, que recuerdan a Miami. Tras admirar la espectacular puesta del sol, que vimos desde el Café del Mar de la muralla, nos dirigimos a cenar. Esperábamos con ansias probar más de la sabrosa comida de esta ciudad, que hasta ahora nos ha encantado. Bajo recomendación gozamos las exquisitas comidas de los restaurantes Vitrola, Don Juan y Vera. Los tres sobrepasaron nuestras expectativas y resultaron en una historia de amor entre nosotros y la comida colombiana. El hospedaje de un viaje es una parte esencial de la experiencia al igual que la gastronomía. El hotel Agua -recomendado por Fernando Botero, hijo del famoso artista-, calificado como el mejor de Cartagena, es un pequeño santuario de comodidad. Cada una de sus seis habitaciones es diferente y toda su decoración está conformada de antigüedades y obas de arte. Un cuadro original de Botero, adorado por los colombianos, cubre la pared derecha de mi cama. La mesa para el café ha vivido más años que mi abuelo y la simpática terraza da hacia el interior del hotel, donde se alzan dos altas palmeras rodeadas por un pequeño estanque. Aquí te encuentras con un servicio excelente y una refrescante alberca en el tercer piso, necesaria en esta época del año aunque siempre se logra escabullir una deliciosa brisa a todos los rincones de la ciudad. Empezando a extrañar de una vez a mi ahora amada Cartagena, nos subimos a un yate que nos llevará a la isla Barú donde, lamentablemente, pasaremos solo una noche. Atravesamos la bahía de Cartagena en 40 minutos y llegamos a nuestro destino, un hotel de tres habitaciones de los mismos dueños y maravillosos arquitectos del Agua. Un muelle de madera es la entrada. Manglares y corales multicolores le hacen eco a las aguas transparentes y tibias de la bahía. Hermosa decoración típica colombiana adorna el camino de arena hacia el pequeños lobby. De ahí son 150 escalones entre árboles y flores para llegar a la habitación. Un alojamiento de dos pisos con piscina propia y vibra buena. En canoas llegan nativos con sus perlas y sonrisas. Un encanto de lugar en donde el tiempo se detiene y los sentidos se alteran. “En Colombia uno se deja llevar”, dijo aquel taxista al principio del viaje. Cartagena es un dejarse fluir en un espacio sin tiempo, ahora entiendo el significado de sus palabras.

martes, 17 de abril de 2012

Cambodia

Después de unos días en Vietnam, mi familia y yo nos subimos a un avión, de madrugada para llegar a Cambodia. Abatidos por la hora y la humedad asfixiante –aunque menor que la de Hanói- nos fuimos directo al hermoso hotel “Le Meridien”.Después de unas horas refrescándonos en su gran alberca y mimándonos con su excelente comida, el guía nos recogió para mostrarnos las maravillas de esa bella tierra. En el mundo hay una infinidad de lugares y construcciones que despiertan cierto sentimiento en el espectador, Cambodia esta repleto de ellos. Angkor Wat es el templo mas grande y mejor conservado en Cambodia, considerado como la mayor estructura religiosa jamás construida. Fue el centro religioso y político por muchos años y ahora es contra la ley que se construya un edificio mas alto que él. Este tesoro arqueológico esta compuesto de torres en ruinas y memorias.
Angkor Wat es parte del complejo de templos en la zona de Angkor construidos entre los siglos IX y XV. Aquí también se encuentran Angkor Tom (Bayon), el templo “de los árboles” y el templo “de las mujeres”. El primero es una gran construcción compuesta de cabezas hechas de roca con la apariencia de Buddha. Las pinturas en sus paredes parecerían intactas y varios pequeños altares con buddhas de oro sentados que puedes ver al tomar un recorrido en elefantes decorados con telas rojas. El camino para llegar a Angkor Tom es un puente largo con antiguas esculturas como guardias. Es verdaderamente difícil absorber todo lo que uno puede ver aquí. El templo de los árboles adquiere su nombre por los grandes arbustos que han conquistado las ruinas que quedan. Enormes troncos se enredan y crecen en las mismas rocas, destruyendo y decorando este espacio. Al llegar aquí uno se pudiese sentir dentro de un libro de fantasía. La roca rosada y los detallados murales le dan su nombre el templo de las mujeres. Perfectamente conservado, esta construcción es la menos alta, pero quizás la mas trabajada. Las expresiones de las estatuas y las miradas de las caras en las rocas le dan un toque místico al lugar que te hace entrar en un estado muy pacífico y silencioso. La gente de Cambodia es algo especial. Su alegría y complicidad es una atributo de la superación de su duro pasado. Se nos explicó que su religión es una de amor, donde uno da no para recibir, sino porque el otro lo merece. Ojos alegres y bromas te dan la bienvenida, a donde vayas, como viejo amigo. Risas y abrazos no hacen falta en este rincón del lejano mundo. Después de la extravagancia de Angkor Wat fue muy impactante visitar el pueblo flotante. Pasamos por zonas decadentes y pobres para llegar ahí, donde casas estaban construidas de paja sobre largos palos para evadir las inundaciones de los monzones. El pueblo flotante adhiere su nombre porque esta construido sobre barcos. Escuelas, casa, tiendas, restaurantes… todo sobre el agua por la misma razón que la gente construye sus casas en aquellos palos.
Cuando el nivel del agua se eleve, el pueblo se elevará con él. Lo recorrimos en una pequeña lancha cuyo motor debimos apagar para que no se atorara en las abundantes algas. La gente remaba de casa a casa. Nos detuvimos en una tienda que exhibía cocodrilos vivos que habitan esas zonas. Apenas y nos quedo memoria en las cámaras después de tan emocionante día. Visitar todas las maravillas de Cambodia no es posible en solo una vida. Por la ventana del coche veíamos pasar templos, monasterios y estructuras de oro, una tras otra. Budhhas nos observaban sentados desde altas plataformas que medían muchos metros de altura. Elefantes paseaban a turistas con ojos brillosos de asombro. Monjes y monjas vestidos de rojo y rosado, quienes con sus cabezas rapadas y pies descalzos cantaban al pasar. El aire olía a curry verde y lluvia. Con su magia y amor, Cambodia nos hipnotizo y cambió la mirada.

lunes, 23 de enero de 2012

Calire’s en Santa Fe


Ya llegó al Distrito Federal la tienda más esperada por las chavas que son fan de la moda y llegó justamente a Santa Fe.
Esta tienda de accesorios, originaria de Estados Unidos, ha encantado a las chicas desde su apertura en 1974. La vibra que tiene el establecimiento con sus colores morados es tan relajada que puedes y quieres quedarte horas y horas.
Durante su evento de inauguración, el centro comercial Santa Fe se inundó de risas y halagos. Le emoción de las chavas por tener al fin su marca favorita en México se contagiaba.
El momento en el cual se cortó el listón, la tienda se inundó de ansiosas compradoras.
Con una bolsa de shopping en una mano y un delicioso smoothie en la otra, las chicas gozaban del fotobooth donde se tomaron millones de imágenes para llevar el recuerdo a casa.
Yo me encontraba entre estas chavas y no hubo un momento en el cual no veías una sonrisa en mi cara, disfruté mucho esa tarde.
Algo que siempre ha llamado mucho la atención de las compradoras de la tienda es su gran variedad de accesorios. Para todos los gustos y edades hay algo hermoso que te puedes llevar a casa, ya sea formal o no. Además, las colecciones cambian constantemente, sacando nuevos diseños que nunca te llegan a aburrir.
Por eso se puede visitar esta tienda tan a menudo, siempre hay algo nuevo que te llame la atención.
Algo que hacía mucha falta en el centro comercial más grande de la ciudad de México era un buen lugar para hacerte piercings, lo puedes hacer en este espacio, que ya que tiene más de tres mil locales en todo el mundo.
Calire’s es una tienda que ofrece todo lo que un capricho pueda necesitar y más. Sin falta la visitaré cada que tenga la oportunidad.

domingo, 4 de septiembre de 2011

Cambodia


Dejando atrás la alocada ciudad de Hanói en Vietnam me dirigí hacia otro nuevo mundo que moría por conocer; Cambodia. En el sureste de Asia, alejado del mundo, apartado de la “modernidad” que conocemos, está este hermoso reinado repleto de maravillas. Adentrándome en este reinado me encontré con una diferencia tan drástica de Vietnam que por unos momentos las sonrisas de su gente me confunden. Vistas hermosas y bellos monumentos cubren toda la superficie de Phnom Penh (la capital), a mí derecha un enorme monasterio y a la izquierda una figura de buda bañado en el oro que era tan abundante en esta zona. Dos minutos después del aterrizaje y yo ya me podía declarar enamorada de Cambodia y su atmósfera tan llena de vida.

Elegida para ser candidata de las nuevas 7 maravillas esta el conjunto Angkor Wat, el edificio más antiguo y -por ley- más alto de la ciudad. Angkor Wat es mucho más que una simple ruina repleta de estatuas y trazados en las paredes; es un portal hacia el pasado de los días de gloria de Cambodia. Un terreno tan grande que recorrimos a coche contiene todo este conjunto donde está la alta entrada de Angkor Wat, el templo de Angkor Wat y Angkor Tom o Bayon, la terraza de los elefantes, la plaza donde se hacían las ceremonias importantes de esta época, el templo Ta Prohm y Banteay Srei.

Es verdaderamente sorprendente como una populación que fue aterrorizada por el Khmer Rouge, una asociación comunista que asesinó a más de 2 millones de víctimas en solo 4 años, puede ser tan alegre. El Budismo Therevada es la religión oficial del país y esta se enfoca mucho en el presente; en vivir en el momento, perdonar el pasado y no preocuparse por el futuro. Esto algo que yo creo que ha cambiado la forma de vivir de todos estos habitantes, sacándolos de malos tiempos y dejándolos con el sabor de victoria en boca. Los camboyanos -o Khmers como a nuestro guía le gusta llamarse- son personas simplemente felices, que ven el mundo como algo bello que de buena gana nunca podrán entender por completo. Su creencia en el karma les da una razón para hacer el bien de forma inocente, pensando solo en cómo afectan a otros. No solo es Phnom Penh una hermosa ciudad por la gran historia que se esconde en cada rincón y la belleza física de sus monumentos, sino que lo encantadores que sus habitantes son te da aún más razón para amar a esta ciudad como nunca pensaste amar un lugar que no es tu patria.

jueves, 11 de agosto de 2011

El Oriente Lejano

Se puede leer en libros, ver en películas, admirar en fotos o intentar de entender a través de la voz de alguien que lo ha vivido; pero las palabras nunca llegarán a explicar la realidad de la belleza y majestuosidad del Oriente lejano. No es solo un lugar bello y exótico, sino que también es mágico. Hay cierta vibra en el aire de ahí que sobrepasa la de Machu Pichu, es otro mundo por completo. Ir a los lugares que visité –Cambodia, Myanmar, Tailandia y Vietnam- es conocer otra forma de vida que uno no pensaba que existía ni en la fantasía. No solo tienen estos bellos países una cultura cien por ciento distinta a la nuestra, sino que entre cada uno hay grandes diferencias.
Vietnam:
El viaje comenzó con un vuelo de doce horas de París a Hanói, la capital de Vietnam. Lo primero que uno llega a ver desde la ventana empapada de lluvia son los campos de arroz; kilómetros y kilómetros de ese pasto verde y alto que parece estar casi sumergido en agua. El guía nos explica que aquí se piensa que las mujeres tienen más paciencia que los hombres, y por eso solo las ves a ellas trabajando en los plantíos, agachadas bajo el sol y con sus típicos gorros de paja triangulares.

Luego uno llega al centro de la ciudad donde se ven más motocicletas que autos. Los edificios son estrechos, bajos y casi en ruinas; la pobreza de un país comunista esta a plena vista y contrasta tanto con lo que acostumbramos a ver en el DF, que uno no sabe cómo reaccionar.

En el centro de Hanói se encuentra el rio Hoan Kiem, hinchado por las lluvias de los monzones. En el centro de este rio se llega a ver una pequeña isla que los ciudadanos han convertido en un templo Budista donde grandes cantidades de incienso se queman a diario, su humo dándole un toque de misticismo al aire.

Pasear por los bazares de Hanói –ya sea a pie o por rickshaw- es una experiencia de lo más extraña. Las calles son pequeñas y sucias, toda la gente come en la banqueta en pequeños banquitos, llenando el aire a olor de noodles recién hechos. Tiendas de madera de bamboo y ropa, motocicletas con dos o tres personas en ella y cables de electricidad al descubierto es todo lo que puedes ver, estas en un lugar desconocido y todas las calles te parecen iguales, no hablas el idioma y la gente no se ve muy amigable; una experiencia que sabes que no vas a volver a vivir.

Una de las cosas que más me sorprendió de este mercado es las pocas ganas que la gente tienen de vender su mercancía: ¡pareciera que no existes! Para que te den el precio de cierto objeto tienes que rogar. Fue algo increíble y nuevo; nunca se podrá borrar de mi memoria esos momentos.

Algo que también me creo una gran impresión eran las caras de las personas -y no hablo de sus ojos rasgados y pequeñas narices- sino de la expresión que estaba en todas; parecían rendidos, como personas que ya han aceptado su miseria. En India veías felicidad y esperanza en los ojos de sus habitantes, pero aquí parecía que la gente no veía otro remedio que estar conformes con lo poco que tienen.

Aun se me enchina la piel de pensar en lo mal que la vida de una persona debe de estar para que piense que no pueden estar peor y no intente levantarse. Vietnam me abrió los ojos al mundo en el cual vivimos y me hizo agradecer todo lo que tengo y he tenido; en especial la esperanza y motivación de llegar a una meta.

Me enamore de Hanói: ame su templo de La Literatura, su río y sus diferencias a lo que uno llamaría normal. En pocos lugares he aprendido tanto como ahí y por siempre me aferraré de mis recuerdos de este extraño lugar.

lunes, 23 de mayo de 2011

St. Regis Punta Mita Resort


La ciudad de México en una gran metrópoli que ofrece de todo y es amada por todos sus habitantes, pero aunque sea un lugar lleno de diversas actividades y cosas que hacer, llega a ser algo abrumarte. Todos necesitamos un break de vez en cuando. Un lugar en donde nos podamos relajar y alejar por completo de la aturdida vida de la ciudad. Y yo he encontrado el perfecto lugar para hacer solo eso.
Punta Mita es un conjunto de hoteles de lujo que contiene a cadenas como el Four Seasons y Saint Regis. Yo me hospede en el posterior y me encontré con un paraíso que contrasta a nuestra ciudad en todo excepto dos cualidades: Un sinfín de experiencias por vivir y comida exquisita.

El Saint Regis es un hotel que ofrece todo lo que uno pueda necesitar para pasar unas vacaciones relajantes en una de las playas más bellas de América; Puerto Vallarta. Me hospede aquí por un fin de semana y deseo haberme quedado más.

En este maravillosos hotel ofrece 89 hermosas habitaciones y 31 suites con distintos diseños y amenidades. El huésped cuenta con el servicio de un mayordomo las 24 horas que lo consiente.

El St. Regis Punta Mita Resort también cuenta con tres restaurantes donde uno puede encontrar platillos exquisitos y de excelente calidad. Como Las Marietas, el Sea Breeze Beach Club y Carolina.

Es imposible no ser tentado a jugar golf en los lujosos campos diseñados por Jack Nicklaus o dejarse mimar en el relajante Remède Spa.

Las Islas Marietas se encuentran muy cerca y ofrecen aventuras al aire libre y un millón de lugares para apreciar su belleza natural. Las vistas de cualquier punto del hotel son espectaculares, pero ver la rojiza puesta del sol desde la arena blanca no tiene igual. Son en esos instantes, cuando se hunde el sol en el horizonte, que uno se da cuenta de las cosas que en realidad tienen valor en la vida y como hay que aprovecharlas.

St. Regis Punta Mita te da la oportunidad de hacer justo eso.

viernes, 14 de enero de 2011

Hotel Tides en la Riviera Maya

Todos tenemos nuestros pequeños placeres. Para algunos puede ser un relajante masaje o un delicioso cheescake. Para mí es acostarme frente al hermoso mar de la Riviera Maya en el Hotel Tides con un buen libro en mano.

El fin de semana pasado me hospede en el Hotel Tides. Este está ubicado cerca del Club de golf “El Camaleón” y tiene su propia playa privada llamada Xcalacoco de arena color perla y el mar más bello y repleto de distintos colores de América.

Además cuenta con una alberca descubierta, un Butler personal, un baño turco, un gimnasio, una sala de reuniones, un spa de lujo, una bañera de hidromasaje y muchos otros detalles que vuelven a este hotel boutique en un paraíso terrenal.

Pequeños mono arañas habitan en la densa vegetación del lugar. El hotel conservó la gran mayoría de los árboles que habitaban en esta área y es completamente eco-friendly.

Existen espacios especiales para lectores, escritores y pintores en donde uno se puede relajar y expresar. En estos rincones acostado en una cómoda hamaca, rodeado de verdes árboles, uno se re-encuentra consigo mismo y encuentra gran paz. Es un perfecto lugar para relajarse y separarse del mundo por algunos preciados momentos.

Tides, antes llamado Ikal Del Mar, tiene 30 villas de lujo. Estas están decoradas con simplicidad sofisticada. Todos los materiales son naturales y buenos para el ecosistema que los rodea y forman juntos una gran combinación de clase y un lugar para la relajación. Las colchas son egipcias y el área de los baños es particularmente espaciosa y consiste de dos regaderas, una adentro y la otra afuera, usando la densa vegetación como paredes y el cielo como techo.

En realidad, estas vacaciones fueron las más cómodas, relajantes y con el mar más hermoso que he visto y tenido. Fue una gran experiencia que recomiendo sobremanera.
El Hotel Tides Riviera Maya es uno de mis pequeños placeres.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Casa Velas

Enterrar los pies en la arena mientras uno le dice adiós al sol cuando se esconde en el horizonte es una sensación única. Las olas del mar son la música de fondo y el cálido clima crea un delicioso ambiente, perfeccionando la escena. No preferiría estar en ningún otro lado. Vallarta es un sueño y el Hotel Casa velas vuelve este sueño en una realidad bellísima.

Casa Velas es un tranquilo oasis que se adueña de tus sentidos. Tiene un exclusivo Grand Spa de clase mundial y un lujoso Beach Club a apenas 5 minutos donde puedes disfrutar de una extensa playa con visas maravillosas y servicio de primera. Este hotel es para todos los viajeros que aprecian calidad. Es un hotel sofisticado y personalizado lleno de pequeños detalles que hacen de tu estancia un viaje memorable.

Casa Velas cuenta con 80 habitaciones de lujo que exceden expectativas. La decoración de estas es fina de artesanía mexicana que vuelve el hotel en una reliquia de nuestro bello país.

Además de ser vecino a un magnifico campo de golf de la marina que puede ser disfrutado por los huéspedes, Casa velas se localiza a 5 minutos del Aeropuerto Internacional de Puerto Vallarta y a sólo 15 minutos del centro de la ciudad.

La comida de este hotel va de acuerdo con la excelencia de todo lo demás. El restaurante Emiliano, ubicado alado de la gran alberca de aguas cristalinas, ofrece una gran variedad de comida Mexicana e Internacional deliciosa y perfecta para el ambiente creado en este lugar.

Casa Velas es el perfecto lugar para meditar, relajarse, comer y beber excelente y disfrutar de todo lo que ofrece Puerto Vallarta.

Yo logro encontrar la seducción en cada momento de mi vida, en una sonrisa, en una mirada… en un suspiro. Estos pequeños detalles en un espacio como Casa Velas donde todo tiene un toque de exquisitez de una especie de melancolía mezclada con emoción me hacen aligerarme del peso y la tensión diaria que vivimos en nuestra conflictiva ciudad. Gracias a esa comunión efímera de sol, arena y mi piel.


miércoles, 17 de noviembre de 2010

Para viajeros

Hay tantos lugares bellos en este mundo, es imposible verlo todo y menos entenderlo.

Siempre que una persona viaja esta debería de aprender del lugar que va a visitar, si su cultura no le es conocida. Un monumento luce diferente a los ojos de alguien que entiende su propósito o pasado, que a los ojos de alguien que simplemente lo admira.

Claro que es sumamente importante dejar espacio en tu mente para poder crear tu propia versión de los significados de monumentos y lugares nuevos o viejos. Sumar imaginación con hechos es algo que no mucha gente logra, pero si algo que todos deberían intentar.

Nadie sabe con exactitud si lo que imagina sucedió en el pasado de algún lugar o no, así que de alguna manera estamos creando historia.

No se le puede decir a un turista que hacer para convertirse en un viajero o conocedor, ni se le puede decir que pensar o a que darle importancia de los lugres que visita, pero se le puede decir algunas cosas que nunca están de más.

Yo me considero una viajera que aprende de cada lugar que visita, mientras más distinto mejor.

Para mí lo esencial que alguien debe de hacer antes de ver algo nuevo o visitar un lugar desconocido es tener una mente abierta. Nunca se sabe lo que uno puede encontrar o descubrir en dichos lugres y se tiene que entender que todo es único y que no se puede juzgar algo porque es diferente a lo que uno acostumbra. Lo nuevo siempre asombra, y hay poca gente que se da cuenta que esto es algo extremadamente bueno.

Otro aspecto muy importante al viajar es tratar de entender lo que ha sucedido o sucede en el lugar en el que uno se encuentra. El pasado de un sitio o monumento afecta todo su significado. Por ejemplo; el Taj Mahal es algo que no se puede explicar con palabras comunes, su belleza es deslumbrante y simplemente acordarme de él me roba el aliento, pero saber que es en realidad una grandiosa tumba hecha para la amada de un Maharajá que fue encarcelado por su propio hijo y que nunca vio como se acabó la construcción, es algo aun más maravilloso. Le da un segundo significado a lo que uno ve y siente.

La gente con la que se comparten estas experiencias también tiene que ser la correcta. Hay muchas personas que viajan y disfrutan de estas maravillas por si solas y creo que esto, aunque es algo que yo no hago, ha de ser algo verdaderamente sorprendente, porque se puede relajar la mente y dejarla vagabundear entre pensamientos que tal vez no queremos compartir con otros.

Uno viaja a su paso y es cómodo. Yo suelo viajar con mi familia, y me fascina. Viajar con gente que tiene mentes abiertas y dan su opinión es algo maravilloso, porque se aprende no solo del lugar y la gente de ahí, sino de las personas con las cuales uno viaja. Nunca se debe decir que lo que alguien piensa de un lugar está mal, ya que para cada quien todo tiene un diferente significado.

Estos son los tips que yo quiero compartir sobre como uno puede mejorar su forma de viajar, pero hay una infinidad de cosas que uno puede hacer. Para mí, lo más importante y lo más necesario es conocer cosas nuevas y divertirse al hacerlo. Viajar es mágico y se debe de disfrutar cada segundo de esta magia.

martes, 24 de agosto de 2010

Mi viaje a Paris

La vida está llena de maravillas, no todas son visibles ni palpables, pero ahí están. A mí se me hace una maravilla pensar en el tiempo y como pasa. Yo escribí mi primer artículo a los doce años y ahora que estoy enfrente a la iglesia de Notre-Dame escribiendo este articulo me da mucha satisfacción poder volver a cambiar el titulo, convirtiéndolo en: “Experiencias a los 14”. Quiero agradecer a todos mis lectores y al periódico El Universal, ya que para mi escribir estos artículos es una maravillosa experiencia.

Yo he visitado varias veces París, pero siempre encuentro otra cosa nueva. Estas vacaciones mi familia y yo decidimos vivir la vida parisiena, ya no somos turistas, si no viajeros. Nos quedamos en un maravilloso apartamento en Saint Germaine des prés que tenía una preciosa vista a la iglesia con el mismo nombre.

Saint Germaine des prés es una zona situada a la izquierda del rio Sena. Esta era la zona donde todos los intelectuales, artistas y escritores se reunían a hablar y escuchar. En París hay tanto que ver, tantas calles que recorrer, tantos lugares que visitar y tanto que gozar. Yo me quede en esta maravillosa ciudad por casi 2 semanas y no alcance a disfrutarlo todo, pero en realidad fue un viaje muy divertido.

Hay muchas cosas que me gustan de París y una de estas es sentarme en un buen restaurante y ver el espectáculo de la gente pasar. París tiene más de 2, 181,371 habitantes, entonces hay mucha gente que ver.

Claro que también es muy importante el restaurante en el que estas, muchos dicen que la mejor comida del mundo se hace en Europa y que la mejor comida de Europa se hace en Francia y que la mejor comida de Francia se hace en París, esto en increíblemente cierto. No hubo un día que no me sorprendió el delicioso sabor de su exquisita comida, además de que la dieta mediterránea es muy sana.

Vivir la vida como parisiena es una aventura memorable, bajar en las mañanas a desayunar un fresco baguette, comer una crepa enfrente a la Torre Eiffel, sentarte en las fuentes del museo Louvre y ver pasar las nubes y hasta simplemente despertar y saber que estas en París es una maravilla.

Paris está lleno de sorpresas, un día andábamos paseando por las callejuelas de Les Marais y nos perdimos. Esto resultó ser algo bueno ya que mientras intentábamos reencontrar nuestro camino nos topamos con la plaza Des Vosges, una plaza repleta de vida, restaurantes y gente. Aquí nos sentamos en un conocido restaurante donde Víctor Hugo se sentó unas cuantas veces.

Saber eso hizo que toda la comida sea más interesante. En esta misma plaza esta se encuentra la casa de Víctor Hugo. La plaza Des Vosges hace despertar muchos sentimientos, y como mi abuelo me conto que él vivía muy cerca de aquí en su infancia, todo fue aun más conmovedor. Paris en si hace despertar sentimientos que no sabíamos que podíamos sentir, por eso París es la ciudad del amor, no hay forma de no enamorarse de su encanto.

sábado, 7 de agosto de 2010

Mi experiencia en Las Bahamas


Tengo expectativas muy altas, DEMASIADO altas. Me he hospedado en los hoteles más espectaculares del mundo y he visitado lugares sin igual. Por esto cuando un lugar sobrepasa mis expectativas y me sorprende de varias maneras, no puedo parar de pensar en el. Me dan ganas de regresar y llevar a más gente conmigo para poder compartir esa maravillosa experiencia. Algo que me está sucediendo en este momento. Cinco días en el Hotel Atlantis en la isla de Nassau, Bahamas y me quede enamorada y ansiosa por mas.

Había escuchado mucho del Hotel Atlantis, de su majestuoso acuario, su parque acuático más grande de todo el Caribe, su lujoso casino y sus bellas playas. Pero al llegar ahí no pude creer lo que veía. Por fin entendí el nombre que le dieron a Nassau de “Isla Paraíso”, este lugar es un paraíso encantado.

Se me hace difícil poner en palabras la experiencia que viví, ya que no creo que me alcance esta columna para decir todo lo que tengo en mente. Empezaré explicándoles como es el Hotel. Con once áreas de albercas, un pueblecillo llamado Marina Village, el parque acuático Aquadventure, el casino más grande en todos las Bahamas, el acuario más grande del Caribe con la reserva de mamíferos del mundo, varias bahías privadas, un sinfín de restaurantes exquisitos, mas toboganes como el Mayan Temple Water Slides, un antro para mayores de edad y uno para adolescentes, un club para niños, un spa reconocido mundialmente y millones de actividades tanto acuáticas como terrestres. Su gente no puede ser más amable y el clima es espectacular.

No hay ni una sola cosa que cambiaria, excepto tal vez vivir ahí de hoy en día.

Vivo enamorada y en verdad les recomiendo visitar este lugar que no puede decepcionar. Quiero agradecer a mis mejores amigas por darme la oportunidad de vivir lo que viví con ellas en esa pequeña Isla Paraíso.

Hay cosas en la vida que se quedan pasmadas en nuestra memoria, pero solo si las vivimos al máximo. Solo si gozamos de cada instante y si aprovechamos cada momento. Debemos de aprender a apreciar lo que tenemos y lo que vivimos, ya que cada experiencia es una memoria y ¿de qué está hecha la vida? De memorias. Sonríe cada mañana y, te lo prometo, serás doblemente feliz.

miércoles, 28 de julio de 2010

Experiencias a los 15

El arte de cocinar y comer:

El olor del mole al cocinarlo se mezcla con la espesura del aire causada por el fuego ardiente frente de mi. No puedo no sonreír. Cocinar es un arte y ahora soy yo la artista, esta es una idea que me emociona. A un lado de mi se encuentra el Chef y fotografo Roberto de la Parra Swain, quien, junto con su equipo, ha conseguido enamorarme a mi y a muchos otros de la cocina.

En una bella cocina abierta me encontraba yo hace algunos dias. Ahí tuve una experiencia inolvidable y unica. Cocinamos, nos reímos y comimos. Yo aprendí mucho, me divertí y saboreaba platillos esquisitos como rajas con queso, mole dulce y manzanas caramelizadas. Todo fue un trabajo de equipo y la compañía fue maravillosa. En realidad fue un día espectacular y lo tendré que volver a hacer.

Claro que no a todos nos gusta cocinar, pero no existe persona que no disfrute un buen restaurante como el Kyo Grill, un lugar que no es solo un regalo para el paladar, sino también para la vista.

La decoración oriental con un diseño del este lejano va en mano con la comida fusion-oriental que te transporta de regreso a Asia con su delicioso sabor. Se encuentra en el Hotel Camino Real en Santa Fe. Se los recomiendo mucho ya que no hay nada que te deje con mejor sabor en boca que una buena comida.
melmel9595@hotmail.com

miércoles, 30 de junio de 2010

Zihuatanejo


Mientras las olas marcaban el ritmo, la brisa se sumaba creando un suave coro de fondo que formaba la completa sinfonía: el relajamiento total. Mi viaje a Zihuatanejo fue en realidad un CD lleno de sinfonías como la anterior, porque lo tuve todo: la playa, el mar, la arena, la brisa, las risas, y todo en el maravilloso hotel “Tides”.

Este hotel se encuentra en la Playa de la Ropa, en la costa del Pacífico. El clima, el servicio, las habitaciones y la comida fueron estupendos. Mi parte favorita del gourmet fueron las comidas “barefoot”, es decir, con los pies en la arena. Por ejemplo, cuando estás en los camastros, escuchando el romper de las olas, no siempre quieres irte a un restaurante, ni comer completamente recostado. Entonces muy cómodamente te sientas en una mesa que la montan solo para ti y no tienes que interrumpir el estado tan relax en el que te encuentras.

También existe el “Sense of the Night”, que es un lounge que solamente abre los sábados. Tiene una gran fogata y antorchas decorando los alrededores. Tu mesa se encuentra en la arena y puedes acomodarte en unos cómodos cojines enormes con la música suave que fluye en el caluroso aire. Para merendar existe una gran variedad de fondues, incluyendo uno exquisito de chocolate. Después puedes irte a descansar a una cama colgante con vista al mar. El movimiento de la cama y el olor a mar es tan tranquilizante que te puedes quedar dormido y soñar con el amanecer.

En la actualidad Zihuatanejo está creciendo turísticamente a mil por hora, entonces hay muchas actividades; como ir a lujosos restaurantes, deportes acuáticos y terrenales, barcos de pesca y mucho más.

Es más, hace mucho tiempo, antes del crecimiento turístico, Zihuatanejo era un pequeño y energético pueblo de pescadores, muy alegre y vivo. Y ahora es un lugar vacacional para gozar con la familia. Es delicioso experimentar los atardeceres y amaneceres tan especiales y coloridos como los que aquí se encuentran.

viernes, 4 de junio de 2010

Cozumel

Hace unos cuantos días, yo me encontraba en un pequeño avioncito de MayanAir volando de Cancún a Cozumel. Cuando despegamos en este avión dónde vas solo con el piloto, me di cuenta que este iba a ser un viaje maravilloso, pero sobrepaso mis expectativas. Por la ventana del avión pude ver vistas sin comparación. El mar tenía una cantidad de colores que nunca imagine que podían existir. Desde un azul tan obscuro que se convertía en negro, hasta otro azul tan claro que era compreramente transparente. Había colores casi morados y algunos que otros matices de verde.

En Cozumel me quede hospedada en un hotel verdaderamente espectacular: El Hotel Intercontinental. Todo de este hotel me sorprendía; sus pequeñas cabañas a la orilla del mar, su deliciosa comida, su personal eficiente y amable, sus surroundings, algunos animales que por ahí rondaban, las grandes y pequeñas plantas exóticas y más de todo pensar que durante un año entero el hotel estuvo cerrado tratando de recuperarse de los estragos del Huracán Wilma que lo dejo desecho. Y ahora esta renovado, reinventado y bellísimo.

Creo que nunca en mi vida me había quedado viendo y admirando el mar por tanto tiempo. Yo que soy una gran lectora y jamás bajo sin un libro bajo el brazo entre cada capítulo del maravilloso libro “The Host” de la escritora Stephanie Meyer, levantaba yo la vista para deleitarme con la vista del Caribe. Pero este mar parecía otro completamente diferente al que te imaginas, era espacial, profundo, claro y obscuro, brilloso, resplandeciente, fantástico.

Cozumel tiene algo que atrapa. ¿Será su pueblo pescador? ¿Su gente? ¿Le vida que tiene? ¿Su sabor? ¿Sus playas? ¿Su cielo? ¿Su arena? Todo, es todo lo que te enamora y te deja con ese sabor en la boca que tienes después de comer tu platillo favorito, o besar a tu persona amada, o ver una buena película o acabar un buen libro. Es simplemente una sensación de que quieres más y Cozumel siempre te da más.

Mi corta estancia aquí me enamoro de Cozumel y me ha dejado con ganas de ver más, oler más, conocer más y SENTIR más.

martes, 27 de abril de 2010

Viajes que inspiran

El mundo que tomamos por hecho y en el cual vivimos no deja de sorprenderme.

En mi artículo pasado hable de la maravilla que es Banyan Tree Mayakoba, pero me he equivocado al decir solamente “Mayakoba” ya que todos los hoteles Banyan Tree son realmente pequeños (bueno, ni tanto) pedazos de paraíso que los mortales tenemos la suerte de llegar a conocer.

Este fin de semana me he Hospedado en el hotel Banyan Tree Cabo Marqués Acapulco y me he sorprendido, ya que, en este momento, frente de mi computadora con las yemas de los dedos rozando el teclado no he podido parar de pensar en la inolvidable estancia que tuve en este gran hotel oriental.

Sentada en mi villa, escuchando la música del romper constante de las olas del mar Pacífico contra grandes rocas negras hizo mi corazón cantar en tributo al azul intenso del brilloso mar que se extiende frente de mi hacia el horizonte.

Me he quedado hipnotizada por la belleza y he tenido que cerrar mi libro “La Isla Bajo El Mar” de Isabel Allende y contemplar con asombro los pájaros volar por lo alto de los grandes árboles y la vista a las montañas rocosas que parecían flotar en el mar infinito.

Esta parte de Acapulco que yo no conocía me huele a la sal del mar y me sabe a las frutas tropicales que encontre a diario en mi habitación.

Banyan Tree Cabo Marqués tiene Varias hectáreas de área y solo 45 habitaciones, es uno de los únicos hoteles que preserva la naturaleza de esa manera en México. Tiene tres restaurantes, todos con comida deliciosa y servicio de maravilla, más una vista que te roba el aliento: El Saffron (signature restaurant de Banyan Tree), La Nao y Las Rocas.

Mientras escribo esto me percato que describir lo físico a detalle es tanto más fácil que explicar sobre su atención y la amabilidad del personal. Es impresionante el sentimiento como huésped que tuve al viajar por carrito de golf para trasladarme de lugar a lugar. La gente es sonriente y amable, acordándome de la India y de la sonrisa constante de su gente y le elegancia de sus hoteles.

Hablando de, Banyan Tree tiene más de 25 instalaciones en el oriente lejano y México tiene la suerte de ser los primeros en América en tener un hotel que puede cambiar tu forma de ver con tan solo dejarse llevar por un fin de semana inolvidable.

viernes, 19 de marzo de 2010

Banyan Tree, Mayakoba


Para mí hay más de las 7 maravillas conocidas como el Taj Mahal que tanto amo al igual que Machu Pichu y Chichen Iztá, y estas son: ver, sentir, oler, escuchar, disfrutar, aprender y muchas más. ¿Qué mejor lugar para pasar unas vacaciones formadas de una combinación de lujo y naturaleza en que en Banyan Tree Mayakoba, Riviera Maya? Un lugar donde puedo gozar al extremo de mis maravillas personales, donde mi mirada no sabía donde posar, en el sol cuando se pone en el mar, en el mismo mar turquesa que no tiene igual, en los encantados canales en los que puedes pasear, en la maravillosa decoración en mi villa, en la grandeza del árbol Banyan importado desde Singapur y puesto en el corazón del hotel…

Bajo el brillante sol de la Riviera Maya, pedaleo mi bicicleta (prestada por Banyan Tree a todos sus huéspedes) hacia la playa, luego enterando mis pies en su suave arena blanca y viendo el ir y venir de las olas, gozando a más no poder de este hotel que lo ofrece todo.

Banyan Tree tiene su signature restaurante “Saffron” de la comida tailandesa mas deliciosa y exquisita que he tenido suerte de degustar. Me encontraba encantada cenando bajo las estrellas en una plataforma de madera sobre el agua cristalina de los canales que guían tu mirada hacia el lobby del hotel que parece un templo tailandés que en la noche su iluminación lo hace parte de la noche, conviviendo con la luna llena.

Las villas en Banyan Tree son más que espectaculares, la decoración sobresaliente y una vista a los canales que te roban el aliento sin piedad.

En las mañanas, después de hacer un clavado en la alberca privada de la villa, me apuraba al restaurante Orient para aprovechar su exquisito desayuno que era una mezcla de comida oriental con mexicana, llenando mi plato de frutas frescas, spring rolls, quesos de todos los colores, olores y sabores, sushi y tamales. Cada bocadillo llevándome de un extremo del mundo a otro y de regreso, dejándome con los mejores sabores en boca.

Amaneceres y atardeceres devore con la mirada desde la terraza de mi villa, saboreando cada instante, admirando el resplandeciente fuego de las antorchas alineadas en los canales, agradecida por poder estar en un lugar como este, lleno de magia y diversidad, una controversia de colores y aromas en cada rincón.

El aromático Spa de Banyan Tree es conocido por toda Asia, donde la gran mayoría de los Banyan Tree están, México siendo el primer país de América adornado con un hotel como este.
Es realmente una bendición poder vivir una experiencia como la que yo tuve en Banyan Tree Mayakoba, un hotel que para mi siempre será la octava maravilla.

domingo, 21 de febrero de 2010

Mi viaje a Monterrey


Hace un par de semanas tuve la oportunidad de conocer la hermosa ciudad de Monterrey. Me pareció asombrosa, la gente, la gastronomía y, obviamente, el paisaje. Las montañas son tan majestuosas e imponentes que se robaron my aliento. Me he quedado con ganas de ver más, de conocer más, ¡de vivir esta experiencia más!

Me pareció que monterrey es una mezcla de tradición y modernidad.

Me hospedé en el hotel Habita, que hizo que mi visita fuese aun más placentera. Este hotel es tan original como todo lo que realizan los hermanos Micha (ya me había hospedado en el hotel de la purificadora de puebla y en el hotel básico de playa del Carmen). Este Hotel parece imitar las bellezas del país. El lobby se encuentra en una especie de cubo de cristal y en el último piso hay dos albercas alargadas y una terraza desde la cual se puede gozar la vista de la Sierra Madre.

Y claro, ni hablar de la gastronomía de este lugar, con el famosa chef Enrique Olvera. Se come delicioso, si eres una de esas personas a la que le gusta comer bien, te recomiendo mucho ir al Habita.

Yo fui a Monterrey por la inauguración del Hotel Habita. Fue una fiesta súper divertida, ¡desde DJ hasta mariachis! Me la pase muy bien y conocí a mucha gente muy interesante. La arquitectura de este lugar era asombrosa, con muchos detalles.

Para acabar les quiero dar algunas recomendaciones:

El restaurante Bardot, un restaurante que tiene desde fondue hasta callo de hacha y un postre magnífico que nos envió el gran chef Guillermo Gonzales Beristain. (Plaza Calzada 401 L-13, Calzada del Valle #401 Col. del Valle, C.P. 66220 San Pedro Garza García, Nuevo León. Tel. 1366-5919)

Y el restaurante mas famoso de carne: Las 4 Milpas (Francisco I. Madero Pte. 911 Zona Centro, Monterrey –Tel: (81) 8374-5938)